¿Qué es células madre?

Las células madre son aquellas células que son capaces de regenerarse y producir tejidos funcionales y maduros. Una gran parte de los tejidos de un adulto poseen una cierta cantidad de células madre que van actuando (renovándose, o regenerando los tejidos) cuando se produce algún daño.  La importancia en la regeneración de los tejidos y en lo que eso implica para la continuación de la vida humana hace que este tipo de células también sean conocidas como células troncales (stem cells).

Las células madre embrionarias tienen la capacidad de formar todos los tipos celulares de un organismo adulto. Este tipo de células aparecen en un embrión de 4 días. Este tipo de células tiene la ventaja de poder mantenerse indefinidamente (ya sea dentro del organismo o en un proceso de cultivo). Una célula madre embrionaria al dividirse, siempre forma una célula idéntica a ella misma, y de esa manera mantiene una población estable de células madre. Esta característica de las células madres embrionarias se convierte en una posible solución para el tratamiento de aquellas enfermedades que produzcan una destrucción de los tejidos orgánicos. Sin embargo, los tratamientos con células madre se encuentran en una etapa experimental. Los expertos vaticinan que en el futuro se podrá tratar enfermedades como el cáncer, la diabetes, heridas en la espina dorsal y daño en los músculos, entre otras.

En general, la Ciencia investiga y trabaja sobre dos tipos de células madre:

Las células madre embrionaria se constituyen como un paradigma para tratar de entender el desarrollo del embrión y sus mecanismos de funcionamiento de las células madres.

Las células madre adultas son las encargadas de la regeneración diaria de los tejidos (como la sangre o la piel). Si bien participan en la regeneración cotidiana de los tejidos, tienen limitada la capacidad de generar células más específicas. . Las células madre adultas más reconocidas de médula ósea son las más conocidas y empleadas en la clínica desde hace tiempo ya que se encargan de la formación del tejido sanguíneo.

Sin embargo, la célula madre por excelencia es aquellas que se forma cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide: el cigoto. La importancia del cigoto radica en que puede generar todas las células del embrión y de la placenta. Cuando el embrión se va desarrollando, va perdiendo esas propiedades y únicamente contiene células madre embrionarias. Cuanto más maduro es el embrión la capacidad de regenerar tejidos es cada vez más restringida.

Utilizar el cigoto para el tratamiento de enfermedades es una opción que tiene serias controversias morales en la sociedad. Sin embargo, investigaciones recientes han logrado activas óvulos no fecundados. En un futuro, esto podría ser un punto de partida sin controversias éticas para la obtención de células madre.