¿Qué es pintura rupestre?

Pintura rupestre es el término que se utiliza para referirse a aquellos dibujos prehistóricos que existieron y existen hoy en día en algunas estructuras rocosas y en cavernas de varias regiones del mundo. El término rupestre tiene su origen del latín y refiere a la Roca y a lo primitivo.

Las pinturas rupestres han resistido al paso de los años gracias a estar generalmente situadas dentro de las cavernas, por lo que fueron protegidas de los agentes de la erosión, como el agua, el sol y el viento. Las cuevas generalmente se ubican totalmente bajo el suelo, y en consecuencia se hallan en una oscuridad casi completa.

El origen de las pinturas rupestres tiene una vinculación directa a la idea de la religión y la actividad de la caza. En algunos casos, las pinturas graficaban el momento donde los hombres primitivos capturaban los animales que le servirían de alimento. Una manera de asegurarse el éxito en la caza era graficar ese momento a través de la pintura y el dibujo en las cavernas. En algunas ocasiones, los gráficos se ofrecían a los dioses como gesto de gratificación por el alimento recibido. En síntesis, la pintura rupestre fue la manera de condensar la expresión del ser humano primitivo, sus creencias religiosas y mágicas y su vida cotidiana.

Las pinturas rupestres reflejan figuras humanas, de animales y del medio ambiente. Las secuencias que se graficaban mostraban la interacción del ser primitivo con el ecosistema y sus dioses. Los animales que aparecían en las imágenes eran caballos, bisontes, ciervos, y mamuts en general.  Los colores que se utilizaban para la pintura eran de origen vegetal. Por ejemplo se utilizaba el color negro extraído del carbón y los marrones y ocres, que se elaboraban con pigmentos vegetales, desechos de excremento humano, arcilla y otros fluidos. A modo de ofrenda, las imágenes que se plasmaban en las rocas usualmente presentaban rastros de sangre y grasa animal.

Los seres primitivos utilizaron técnicas de pintura diversas: podían untar los colores directamente con sus manos en la pared, o mezclar las sustancias con su propia saliva y escupir directamente sobre la roca. Cuando los años fueron pasando, las técnicas se fueron sofisticando: se utilizaban pequeñas cañas huecas que trasportaban los colores y los aplicaban directamente sobre las paredes rocosas y le dieron usos a las ramas quemadas, como lápices.

Los expertos en arte señalan que la pintura rupestre es una manifestación artística invaluable ya que con pocos materiales y conocimientos los seres primitivos fueron construyendo pinturas de máximo nivel. Los más sofisticados aprovechaban los desniveles y hendiduras de la pared rocosa para dar la sensación de volumen y realismo. Esta técnica generaba figuras de dimensiones reales y era novedoso para la época.

Generalmente es bastante difícil establecer la antigüedad precisa de las pinturas rupestres que están diseminadas por el mundo. Las pinturas rupestres más antiguas y trascendentes se encuentran en España y Francia, y su origen se atribuye al periodo de transición del Paleolítico al Neolítico. En estas zonas el hombre primitivo encontró un lugar más propicio para la supervivencia. Unas de las pinturas más importantes se encuentran en la Cueva de Altamira, situadas en Santillana del Mar, Cantabria (España).

Los expertos afirman que la pintura rupestre es una manifestación artística que se ha conservado en el tiempo hasta por 40.000 años. Pueden encontrarse manifestaciones de este tipo de artes en todos los continentes del mundo, a excepción de la Antártida.